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Las perspectivas económicas de México para 2025 anticipan un crecimiento del PIB del 2.8%, impulsado principalmente por el fenómeno del nearshoring, la inversión gubernamental estratégica y un consumo interno resiliente.

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Las perspectivas económicas de México para 2025 son un tema de vital interés para inversionistas, empresarios y ciudadanos por igual. Con una proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 2.8%, el país se posiciona en un escenario de expectativas moderadas, pero con oportunidades significativas. Este pronóstico no solo refleja la resiliencia de la economía mexicana, sino también los desafíos persistentes y las estrategias que podrían definir su trayectoria a mediano plazo.

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Factores Clave que Impulsan el Crecimiento del PIB

El crecimiento económico de México para 2025, proyectado en un 2.8%, se sustenta en una serie de pilares fundamentales que están reconfigurando el panorama nacional. Comprender estos factores es esencial para anticipar las dinámicas del mercado y las áreas de oportunidad que surgirán en los próximos años.

Uno de los motores más robustos es el fenómeno del nearshoring. La relocalización de cadenas de suministro hacia Norteamérica ha posicionado a México como un destino predilecto para la inversión extranjera directa. Las empresas buscan cercanía con el mercado estadounidense, costos competitivos y una fuerza laboral calificada, elementos que México ofrece en abundancia. Este movimiento estratégico no solo impulsa la creación de empleo, sino que también fomenta la transferencia tecnológica y la modernización de la infraestructura industrial del país. La llegada de nuevas plantas y la expansión de las existentes en sectores clave como el automotriz, electrónico y de manufactura avanzada son testimonio de esta tendencia. El nearshoring no es una moda pasajera, sino una transformación estructural que impactará la economía mexicana durante la próxima década, consolidando su rol como socio comercial estratégico.

El Impulso de la Inversión Pública y el Consumo Interno

  • Inversión Pública Continua: Proyectos de infraestructura emblemáticos, como el Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, siguen siendo catalizadores de la actividad económica. Aunque su impacto total en el PIB de 2025 podría ser menor que en años de construcción pico, la finalización y operación de estos proyectos generarán beneficios a largo plazo en logística, turismo y desarrollo regional. Estos proyectos no solo crean empleos directos e indirectos, sino que también mejoran la conectividad y la capacidad productiva del país, atrayendo aún más inversión privada.
  • Consumo Interno Resiliente: El mercado interno mexicano ha demostrado una notable capacidad de recuperación. El crecimiento constante de las remesas, el aumento del salario mínimo y una inflación que, aunque persistente, se espera que se modere, contribuyen a mantener el poder adquisitivo de los hogares. El sector minorista y de servicios se beneficia directamente de esta dinámica, actuando como un amortiguador ante posibles choques externos. La demanda interna es un componente crucial del PIB y su estabilidad es un indicador positivo para la salud general de la economía.

En resumen, la combinación del nearshoring, la inversión en infraestructura y un consumo interno robusto crea un entorno favorable para el crecimiento del PIB en 2025. Estos factores interconectados no solo impulsan la economía en el corto plazo, sino que también sientan las bases para un desarrollo sostenido y una mayor integración de México en las cadenas de valor globales, reafirmando su posición como una economía emergente clave.

Desafíos y Riesgos para la Estabilidad Económica

A pesar de las proyecciones positivas para las perspectivas económicas de México en 2025, existen desafíos y riesgos significativos que podrían moderar el crecimiento del PIB. Es crucial que tanto el sector público como el privado estén preparados para enfrentar estas eventualidades y mitigar su impacto.

Uno de los riesgos más apremiantes es la persistencia de la inflación. Aunque se espera una desaceleración gradual, las presiones inflacionarias, tanto internas como externas, podrían erosionar el poder adquisitivo de los consumidores y aumentar los costos operativos para las empresas. Factores como los precios internacionales de las materias primas, las interrupciones en las cadenas de suministro globales y las políticas monetarias restrictivas a nivel mundial, contribuyen a mantener la inflación en niveles que requieren atención constante por parte del Banco de México. Un manejo adecuado de la política monetaria será vital para anclar las expectativas inflacionarias sin sofocar el crecimiento.

Factores Externos e Internos de Incertidumbre

  • Incertidumbre Global y Geopolítica: La economía mundial sigue siendo volátil. Conflictos geopolíticos, tensiones comerciales entre grandes potencias y la desaceleración económica en regiones clave como Europa y China, pueden afectar la demanda de exportaciones mexicanas y la inversión extranjera. México, al ser una economía abierta y fuertemente ligada a Estados Unidos, es particularmente vulnerable a los vaivenes de la economía global. La capacidad de diversificar mercados y productos se vuelve más relevante en este contexto.
  • Entorno Político Interno: El ciclo electoral de 2024 y la transición presidencial pueden generar periodos de incertidumbre que impacten la confianza de los inversionistas. Las políticas del nuevo gobierno, especialmente en materia fiscal, energética y regulatoria, serán observadas de cerca. Un marco de estabilidad jurídica y una clara dirección económica son esenciales para atraer y retener capital, tanto nacional como extranjero. La polarización política y la percepción de un debilitamiento institucional también representan riesgos que podrían desincentivar la inversión a largo plazo.
  • Desafíos en Infraestructura y Seguridad: A pesar de los avances, persisten brechas en infraestructura logística y energética que pueden limitar el potencial del nearshoring. Problemas de seguridad en ciertas regiones del país también pueden disuadir a las empresas de establecerse o expandir sus operaciones. Abordar estos desafíos requiere inversiones significativas y una estrategia integral que garantice un entorno propicio para los negocios y la vida cotidiana.

En síntesis, aunque las perspectivas de crecimiento para 2025 son favorables, los riesgos asociados a la inflación, la incertidumbre global y los desafíos internos no deben subestimarse. Una gestión prudente y políticas proactivas serán determinantes para navegar este complejo panorama y asegurar la estabilidad y el crecimiento sostenido de la economía mexicana.

El Papel del Nearshoring en la Transformación Productiva

El nearshoring ha emergido como una fuerza transformadora para la economía mexicana, redefiniendo las cadenas de suministro globales y posicionando a México en un lugar estratégico. Este fenómeno, que implica la relocalización de la producción más cerca de los mercados de consumo, ha encontrado en México un terreno fértil gracias a su ubicación geográfica privilegiada, su mano de obra calificada y los acuerdos comerciales existentes.

La proximidad con Estados Unidos, el mercado de consumo más grande del mundo, es el principal atractivo. Las empresas buscan reducir tiempos y costos de transporte, minimizar riesgos asociados a interrupciones logísticas (como las vividas durante la pandemia) y beneficiarse de regímenes fiscales y laborales más estables en comparación con otras regiones. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha sido fundamental al proporcionar un marco de certeza jurídica y reglas claras que incentivan la inversión en la región.

Sectores Beneficiados y Desafíos de Integración

Diversos sectores de la economía mexicana están experimentando un auge sin precedentes debido al nearshoring. La industria automotriz, que ya tiene una fuerte presencia en el país, ha visto nuevas inversiones y expansiones. De igual manera, la manufactura electrónica, la producción de dispositivos médicos y la industria aeroespacial están atrayendo capital y tecnología.

  • Automotriz: México se consolida como un hub clave en la producción de vehículos y autopartes, con un enfoque creciente en vehículos eléctricos y componentes de alta tecnología. Las inversiones en este sector impulsan la creación de empleos especializados y el desarrollo de proveedores locales.
  • Electrónica y Alta Tecnología: Empresas de chips, componentes electrónicos y equipos de telecomunicaciones están estableciendo o expandiendo sus operaciones, aprovechando la cercanía con el mercado estadounidense y la disponibilidad de ingenieros y técnicos calificados.
  • Dispositivos Médicos: La manufactura de equipos y dispositivos médicos, un sector de alto valor añadido, también está creciendo, respondiendo a la necesidad de cadenas de suministro más robustas y resilientes.

Sin embargo, la integración de estas nuevas inversiones no está exenta de desafíos. La demanda de energía limpia y confiable, la escasez de agua en algunas regiones y la necesidad de una mayor inversión en infraestructura logística (carreteras, puertos, ferrocarriles) son puntos críticos. Además, la capacitación de la fuerza laboral para satisfacer las necesidades de industrias de alta tecnología es un reto constante que requiere la colaboración entre el gobierno, la academia y el sector privado. La capacidad de México para abordar estos desafíos determinará el alcance y la sostenibilidad de los beneficios del nearshoring en el largo plazo.

En conclusión, el nearshoring representa una oportunidad histórica para la transformación productiva de México. Al atraer inversiones de alto valor y fomentar la modernización industrial, este fenómeno puede impulsar el crecimiento del PIB y generar un desarrollo económico más inclusivo y sostenible, siempre y cuando se gestionen adecuadamente los desafíos asociados.

Impacto de la Política Monetaria y Fiscal

La política monetaria y fiscal juegan un rol determinante en las perspectivas económicas de México para 2025, influyendo directamente en la estabilidad de precios, la inversión y el consumo. La coordinación entre ambas esferas es crucial para mantener un equilibrio que fomente el crecimiento sin desatar presiones inflacionarias.

En el ámbito monetario, el Banco de México (Banxico) ha mantenido una postura restrictiva para combatir la inflación. Las tasas de interés elevadas, aunque necesarias para anclar las expectativas inflacionarias, pueden encarecer el crédito y, consecuentemente, desincentivar la inversión privada y el consumo financiado. Para 2025, se espera que Banxico comience a moderar su política monetaria a medida que la inflación se acerque a su objetivo, lo que podría generar un ambiente más propicio para la actividad económica. Sin embargo, cualquier decisión estará condicionada por la evolución de los precios y la política de la Reserva Federal de Estados Unidos, dado el fuerte vínculo económico entre ambos países.

Estrategias Fiscales y sus Implicaciones

Profesionales analizando proyecciones económicas de México para 2025 en una oficina moderna.

En cuanto a la política fiscal, el gobierno entrante en 2025 enfrentará el desafío de mantener la disciplina fiscal mientras busca financiar programas sociales e inversiones en infraestructura. La sostenibilidad de las finanzas públicas es un pilar fundamental para la confianza de los mercados y los inversionistas. Un manejo prudente del gasto público y una estrategia clara para la recaudación de ingresos serán esenciales.

  • Disciplina Fiscal: El compromiso con un presupuesto equilibrado y una deuda pública sostenible es vital. Cualquier indicio de relajación fiscal podría generar nerviosismo en los mercados y presionar la calificación crediticia del país, elevando el costo de financiamiento.
  • Inversión en Infraestructura: La continuidad de proyectos estratégicos y la inversión en infraestructura clave (energética, hídrica, logística) son fundamentales para impulsar la competitividad y el potencial de crecimiento a largo plazo. Sin embargo, es necesario asegurar la eficiencia y transparencia en la ejecución de estos proyectos.
  • Reforma Fiscal (Potencial): Aunque no se ha concretado una reforma fiscal profunda, la necesidad de aumentar la recaudación y hacer el sistema tributario más equitativo podría ser un tema en la agenda del nuevo gobierno. Cualquier cambio en este ámbito tendría implicaciones significativas para empresas y ciudadanos, por lo que su diseño y aplicación deberán ser cuidadosamente evaluados.

La interacción entre la política monetaria y fiscal definirá en gran medida el entorno económico de México en 2025. Una política monetaria que logre controlar la inflación sin estrangular el crecimiento, en conjunto con una política fiscal que promueva la inversión y la estabilidad, será la clave para alcanzar el PIB proyectado y sentar las bases para un desarrollo económico más robusto y equitativo. La autonomía de Banxico y la responsabilidad fiscal son activos que deben preservarse y fortalecerse.

Sectores Clave y Oportunidades de Inversión

Las perspectivas económicas de México para 2025, con un crecimiento proyectado del 2.8% del PIB, abren un abanico de oportunidades para diversos sectores económicos. Identificar estos sectores clave es fundamental para tomar decisiones de inversión informadas y aprovechar el dinamismo que el país ofrece.

El sector manufacturero, impulsado por el nearshoring, continuará siendo un motor de crecimiento. Las industrias automotriz, electrónica y de electrodomésticos están atrayendo inversiones significativas, lo que a su vez genera una demanda creciente de servicios logísticos, energía y componentes. Existe una oportunidad importante para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) mexicanas de integrarse en estas cadenas de suministro, actuando como proveedores locales y elevando su nivel tecnológico y de competitividad.

Energías Renovables y Turismo: Motores Emergentes

Dos sectores con un potencial de crecimiento considerable son las energías renovables y el turismo. La creciente demanda de energía limpia por parte de las empresas relocalizadas, sumada a los compromisos de México en materia de sostenibilidad, impulsará la inversión en proyectos solares, eólicos y de otras fuentes renovables. Este sector no solo contribuye a la mitigación del cambio climático, sino que también ofrece seguridad energética y costos competitivos a la industria.

  • Energías Renovables: Inversiones en parques solares y eólicos, desarrollo de infraestructura de transmisión y almacenamiento, y tecnologías para la eficiencia energética. México tiene un vasto potencial en este ámbito que aún está subexplotado.
  • Turismo: A pesar de los desafíos, el turismo sigue siendo un sector resiliente. La recuperación post-pandemia y la promoción de nuevos destinos y segmentos (turismo de aventura, cultural, de bienestar) pueden impulsar aún más su crecimiento. La inversión en infraestructura hotelera, servicios turísticos y conectividad aérea es clave.

Además, el sector de servicios financieros y tecnológicos también presenta un dinamismo notable. La digitalización de la economía, el crecimiento del comercio electrónico y la expansión de las fintech están transformando la forma en que los mexicanos interactúan con los servicios bancarios y de pago. Invertir en innovación tecnológica y en soluciones digitales para empresas y consumidores puede generar retornos atractivos.

En síntesis, la economía mexicana en 2025 ofrecerá oportunidades de inversión en sectores tradicionales como la manufactura, pero también en áreas emergentes como las energías renovables y la tecnología. La clave estará en identificar las tendencias de crecimiento, evaluar los riesgos y apostar por la innovación y la sostenibilidad para capitalizar el potencial del país.

Reformas Estructurales Necesarias para el Largo Plazo

Para que las perspectivas económicas de México para 2025 se traduzcan en un crecimiento sostenido y equitativo a largo plazo, el país necesita abordar una serie de reformas estructurales pendientes. Estas reformas son cruciales para mejorar la competitividad, fortalecer el estado de derecho y asegurar un desarrollo inclusivo que beneficie a todos los ciudadanos.

Una de las áreas más críticas es la reforma del sistema educativo. Para aprovechar plenamente el potencial del nearshoring y la economía del conocimiento, México necesita una fuerza laboral altamente calificada y adaptable. Esto implica invertir en educación de calidad desde la primera infancia hasta la educación superior, con un enfoque en habilidades STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y competencias digitales. La vinculación entre la academia y la industria también debe fortalecerse para asegurar que los programas educativos respondan a las necesidades del mercado laboral.

Modernización Institucional y Eficiencia Regulatoria

  • Estado de Derecho y Seguridad Jurídica: Fortalecer el estado de derecho es fundamental para la confianza de los inversionistas. Esto incluye garantizar la independencia judicial, combatir la corrupción y mejorar la seguridad pública. Un entorno donde las leyes se aplican de manera consistente y justa es un poderoso imán para la inversión y el desarrollo empresarial.
  • Eficiencia Regulatoria: Simplificar los trámites burocráticos y reducir la carga regulatoria para las empresas puede fomentar la creación de nuevas compañías y la expansión de las existentes. Un marco regulatorio claro, predecible y eficiente es un factor clave para la competitividad y la facilidad para hacer negocios.
  • Infraestructura Logística y Energética: Si bien se han realizado inversiones, aún existen brechas significativas en infraestructura. La modernización de puertos, aeropuertos, carreteras y ferrocarriles es esencial para facilitar el comercio y la movilidad. Asimismo, garantizar un suministro de energía confiable, asequible y sostenible es una prioridad para la industria y los hogares.

Otro aspecto vital es la promoción de la competencia en todos los mercados. Eliminar barreras de entrada, combatir prácticas monopólicas y fomentar la innovación son medidas que benefician a los consumidores al ofrecer mejores productos y servicios a precios más competitivos. Una economía más competitiva es más dinámica y resiliente ante los choques externos.

En conclusión, las reformas estructurales no son meros ajustes, sino transformaciones profundas que sentarán las bases para un México más próspero y equitativo. Abordar la educación, fortalecer el estado de derecho, mejorar la eficiencia regulatoria y la infraestructura, y promover la competencia son pasos indispensables para asegurar que el crecimiento del PIB en 2025 sea el inicio de una trayectoria de desarrollo sostenible y de largo aliento.

Comparativa Regional: México frente a Latinoamérica

Situar las perspectivas económicas de México para 2025 en un contexto regional permite comprender mejor su posición relativa y los factores que lo distinguen. Con un PIB proyectado del 2.8%, México se posiciona en un lugar interesante dentro del panorama latinoamericano, que presenta una diversidad de escenarios económicos.

Mientras algunos países de la región enfrentan desafíos significativos como alta inflación, inestabilidad política o dependencia de materias primas, México se beneficia de su profunda integración con Estados Unidos y el impulso del nearshoring. Este último factor es una ventaja competitiva que pocos países latinoamericanos poseen en la misma magnitud, lo que le permite atraer inversión extranjera directa en sectores de manufactura avanzada y tecnología.

Diferenciadores y Retos Compartidos

A diferencia de economías sudamericanas con fuerte dependencia de commodities, México tiene una base exportadora más diversificada, aunque con una concentración relevante en el mercado estadounidense. Este perfil le otorga cierta resiliencia frente a la volatilidad de los precios de las materias primas, pero lo expone a las fluctuaciones de la demanda de su principal socio comercial.

  • Ventaja del Nearshoring: México es el principal beneficiario del nearshoring en Latinoamérica, superando a competidores como Costa Rica o Colombia en volumen de inversión y capacidad manufacturera.
  • Integración Comercial: El T-MEC ofrece un marco de estabilidad y reglas claras que no tienen sus pares regionales, facilitando el comercio y la inversión.
  • Estabilidad Macroeconómica: A pesar de la inflación, México ha mantenido una política monetaria y fiscal relativamente estable en comparación con algunos vecinos que han experimentado crisis más profundas.

Sin embargo, México comparte algunos retos con el resto de la región. La necesidad de mejorar la infraestructura, combatir la corrupción, reducir la desigualdad y fortalecer la educación son desafíos comunes que persisten en gran parte de Latinoamérica. La seguridad pública es otro factor que afecta la percepción de riesgo en toda la región, incluyendo a México, y que puede influir en las decisiones de inversión.

En resumen, México se destaca en Latinoamérica por su potencial de crecimiento impulsado por el nearshoring y su integración comercial. No obstante, para consolidar su liderazgo regional y asegurar un desarrollo sostenible, deberá abordar con determinación los desafíos estructurales que aún comparte con sus vecinos, buscando fortalecer su competitividad y resiliencia en un entorno global cambiante.

Estrategias para Maximizar el Crecimiento Proyectado

Al considerar las perspectivas económicas de México para 2025 y su PIB proyectado del 2.8%, es evidente que se requiere de un conjunto de estrategias bien definidas para no solo alcanzar esta meta, sino superarla y sentar las bases para un crecimiento más robusto y equitativo. Maximizar este potencial implica la colaboración entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil.

Una estrategia fundamental es la diversificación de las relaciones comerciales y la promoción activa de la inversión extranjera directa más allá del nearshoring. Si bien la relocalización es una gran oportunidad, explorar nuevos mercados y atraer capital a sectores emergentes puede reducir la dependencia de un solo socio comercial y fortalecer la resiliencia económica del país. Esto implica una diplomacia económica activa y la búsqueda de nuevos acuerdos comerciales.

Fortalecimiento del Mercado Interno y la Productividad

El fortalecimiento del mercado interno es otra pieza clave. Esto se logra a través de políticas que impulsen el poder adquisitivo de las familias, como el incremento sostenido del salario mínimo y programas de apoyo social bien focalizados. Fomentar el consumo interno no solo estabiliza la economía frente a choques externos, sino que también estimula la producción local y la creación de empleo.

  • Impulso a PyMEs: Proporcionar acceso a financiamiento, capacitación y tecnología para las pequeñas y medianas empresas es crucial. Las PyMEs son generadoras de empleo y pueden integrarse en las cadenas de valor impulsadas por el nearshoring, diversificando la base productiva.
  • Inversión en Capital Humano: Mejorar la calidad y pertinencia de la educación y la capacitación laboral es imperativo. Un capital humano bien preparado es más productivo y atrae inversiones de mayor valor añadido. Programas de formación dual y alianzas con la industria son esenciales.
  • Innovación y Tecnología: Fomentar la investigación y el desarrollo (I+D) y la adopción de tecnologías avanzadas en todos los sectores. La digitalización y la automatización pueden aumentar la productividad y la competitividad de las empresas mexicanas.

Finalmente, la mejora del ambiente de negocios es una estrategia transversal. Reducir la burocracia, garantizar la seguridad jurídica, combatir la corrupción y fortalecer las instituciones son acciones que crean un entorno más predecible y atractivo para la inversión, tanto nacional como extranjera. Un país con reglas claras y un cumplimiento efectivo de la ley siempre será preferido por los inversionistas.

En conclusión, para maximizar el crecimiento proyectado del PIB en 2025, México necesita un enfoque integral que combine la atracción de inversión, el fortalecimiento del mercado interno, el desarrollo del capital humano y la mejora continua del ambiente de negocios. Estas estrategias, implementadas de manera coordinada y con visión de largo plazo, permitirán al país consolidar su posición como una economía dinámica y en crecimiento.

Aspecto Clave Breve Descripción
PIB Proyectado 2025 Se estima un crecimiento del Producto Interno Bruto de México del 2.8%, indicando una expansión moderada.
Impacto del Nearshoring La relocalización de cadenas de suministro impulsa la inversión extranjera y la manufactura en México.
Desafíos Principales Inflación persistente, incertidumbre global y necesidad de inversión en infraestructura y seguridad.
Oportunidades Clave Sectores como manufactura, energías renovables, turismo y tecnología ofrecen grandes oportunidades de inversión.

Preguntas Frecuentes sobre la Economía Mexicana en 2025

¿Qué factores impulsarán el crecimiento del PIB de México en 2025?

El crecimiento del PIB de México en 2025 será impulsado principalmente por el nearshoring, que atrae inversión y manufactura, así como por la inversión pública continua en infraestructura y un consumo interno resiliente, apoyado por remesas y mejoras salariales.

¿Cuáles son los principales riesgos para la economía mexicana en el próximo año?

Los principales riesgos incluyen la persistencia de la inflación, la incertidumbre geopolítica global que puede afectar exportaciones e inversión, y el entorno político interno post-electoral, que podría impactar la confianza de los inversionistas y la estabilidad regulatoria.

¿Qué sectores económicos ofrecen las mejores oportunidades de inversión en México para 2025?

Los sectores con mejores oportunidades son la manufactura (automotriz, electrónica), impulsada por el nearshoring, las energías renovables debido a la demanda de energía limpia, el turismo en recuperación y el sector tecnológico-financiero (fintech) por la digitalización.

¿Cómo afectará el nearshoring a largo plazo a la economía de México?

El nearshoring transformará productivamente la economía mexicana a largo plazo, consolidando su rol como hub manufacturero y tecnológico, generando empleo especializado y fomentando la transferencia de tecnología, aunque requerirá inversiones en infraestructura y capital humano.

¿Qué papel juegan las políticas monetarias y fiscales en el crecimiento proyectado?

Las políticas monetarias de Banxico buscarán controlar la inflación, y las fiscales del nuevo gobierno deberán equilibrar el gasto social con la disciplina fiscal. Su coordinación es vital para mantener la estabilidad macroeconómica y fomentar la inversión sin generar presiones inflacionarias.

Conclusión: Navegando el Futuro Económico de México

En síntesis, las perspectivas económicas de México para 2025, con un PIB proyectado del 2.8%, delinean un panorama de crecimiento moderado, pero con un potencial significativo. El impulso del nearshoring, la inversión pública y un consumo interno resiliente son pilares clave que sostienen esta proyección. Sin embargo, el camino no está exento de desafíos, desde la persistencia de la inflación y la incertidumbre global, hasta la necesidad de reformas estructurales en educación, infraestructura y estado de derecho. La capacidad de México para capitalizar sus ventajas competitivas y abordar proactivamente sus retos será determinante para transformar estas perspectivas en una realidad de desarrollo sostenible y equitativo para todos sus habitantes.

Lara Barbosa

Lara Barbosa has a degree in Journalism, with experience in editing and managing news portals. Her approach combines academic research and accessible language, turning complex topics into educational materials of interest to the general public.